Luis Caputo defiende el desembarco de autos chinos mientras las terminales locales advierten por el impacto en la industria
El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó la política de apertura comercial para el sector automotriz, asegurando que la llegada de vehículos de origen chino favorecerá la competencia y bajará los precios, pese a las advertencias de empresas como Ford sobre las asimetrías de costos y el riesgo para la producción nacional.
Durante sus recientes intervenciones, Luis Caputo fue enfático al señalar que el Gobierno nacional no dará marcha atrás con la desregulación del comercio exterior. Según el titular del Palacio de Hacienda, la entrada de unidades fabricadas en China es una pieza clave para romper con lo que considera una estructura de precios elevados en el mercado interno.
Para el equipo económico, la protección arancelaria que históricamente benefició a las terminales radicadas en el país ha generado distorsiones que terminan pagando los consumidores. Caputo sostiene que una mayor oferta de vehículos importados obligará a las fábricas locales a ganar eficiencia y reducir sus márgenes de ganancia para mantenerse competitivas.
La señal de alerta de Ford y las automotrices locales
La respuesta desde el sector industrial no tardó en llegar. Martín Galdeano, presidente de Ford Argentina, expresó su preocupación por las condiciones en las que se da esta competencia. El eje del reclamo no es la competencia en sí, sino la desigualdad de condiciones: mientras que las fábricas argentinas enfrentan una alta carga impositiva y costos logísticos elevados, los modelos chinos llegan con subsidios de su país de origen.
Desde la terminal del óvalo señalaron que la industria local genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos y que una apertura abrupta, sin una reforma tributaria previa que alivie los costos de producción, pone en jaque la sostenibilidad de las plantas locales. El temor principal es que Argentina pase de ser un polo productor y exportador a un simple importador de unidades terminadas.
El factor China y el cambio de paradigma
China se ha consolidado como el mayor exportador de autos del mundo, especialmente en el segmento de vehículos eléctricos y de baja cilindrada. Su capacidad de escala le permite ofrecer precios que, en muchos casos, están por debajo de los costos de fabricación de un vehículo equivalente en el Mercosur.
El Gobierno confía en que este choque de oferta beneficie la renovación del parque automotor argentino, que hoy presenta una de las edades promedio más altas de la región. Sin embargo, el sector privado insiste en que, antes de abrir las fronteras, es necesario eliminar el “impuesto al cheque”, las retenciones a las exportaciones industriales y los aranceles a la importación de insumos clave.
Vehículos BYD en zona portuaria a la espera de su distribución en la red de concesionarias nacionales – Foto: Redes
¿Hacia dónde va el mercado nacional?
El conflicto plantea un dilema central para el 2026: el beneficio inmediato para el bolsillo del comprador frente a la estabilidad del empleo industrial. Por el momento, la decisión de Caputo es mantener el rumbo, eliminando trabas burocráticas y licencias no automáticas que antes frenaban el ingreso de estas marcas.
Las terminales radicadas en el país, nucleadas en ADEFA, mantienen mesas de diálogo con la Secretaría de Industria, pero el mensaje de Economía es claro: la prioridad es la baja de la inflación y el acceso a bienes más baratos, incluso si eso implica tensionar la relación con los actores tradicionales del sector.
