Gimnasia de Jujuy dio el golpe en Salta y eliminó a Central Córdoba de la Copa Argentina
El Lobo jujeño se impuso en la tanda de penales 5 a 4 tras el 2 a 2 en tiempo reglamentario. Avanza a 16avos.
Central Córdoba sufrió una eliminación dolorosa en la Copa Argentina. Tras igualar 2-2 en el tiempo reglamentario, el equipo santiagueño perdió 5-4 en los penales ante Gimnasia de Jujuy y quedó afuera en los 32avos de final. El Ferroviario nunca se sintió cómodo en el partido y pagó caro sus desatenciones ante un rival intenso que aprovechó cada error.
El arranque fue cuesta arriba. Gimnasia presionó alto y llevó el juego contra el arco de Aguerre, que respondió bien en un mano a mano ante Cachi a los 12 minutos. Sin embargo, a los 14 el Ferro encontró alivio: centro de Tijanovich, despeje corto de Álvarez y Iacobellis empujó para el 1-0. Cuando parecía que Central mejoraba, la pelota parada volvió a complicarlo y Casa empató a los 35 tras un córner.
El conjunto jujeño cerró mejor la primera mitad, manejó la pelota y generó peligro ante una defensa santiagueña desordenada. Y el golpe llegó apenas iniciado el complemento: a los 3 minutos, Cachi apareció solo en el área y la clavó en el ángulo para dar vuelta el resultado. Pusineri había metido mano con tres cambios y línea de cinco, pero el equipo no alcanzó a acomodarse.
La reacción fue inmediata. A los 8 minutos, una buena combinación entre Vera y Santos terminó con definición del volante para el 2-2. Desde ahí el partido fue parejo, friccionado y con chances para ambos. Central asumió el protagonismo, aunque sin claridad, y Aguerre volvió a sostener al equipo con otra intervención clave. La historia se fue a los penales.
En la tanda marcaron Santos, Aguerre, Vera y Maciel, pero Iacobellis falló su remate. Para Gimnasia convirtieron Lazarte, Cachi, Paradela, Gallardo y López, sentenciando la eliminación ferroviaria. Ahora Central Córdoba deberá cambiar rápido el chip: el próximo domingo visitará a Instituto en Córdoba por el Torneo Apertura, con la obligación de levantarse tras un golpe que duele.
