El Gobierno declaró persona no grata al encargado de negocios de la Embajada de Irán
La Casa Rosada elevó la tensión con Teherán y le exigió a Mohsen Soltani Tehrani que deje la Argentina. El gobierno iraní había rechazado la decisión de Milei de declarar organización terrorista a la Guardia Revolucionaria.
Cancillería declaró persona no grata al encargado de negocios de la Embajada de Irán y lo instó a abandonar el país en un plazo de 48 horas. La Casa Rosada elevó la tensión con Teherán y le exigió a Mohsen Soltani Tehrani que deje la Argentina.
“La decisión fue adoptada en respuesta al comunicado iraní que contiene acusaciones falsas e improcedentes contra la República Argentina”, afirmaron desde el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Las credenciales del diplomático habían sido aceptadas en diciembre de 2021 durante la presidencia de Alberto Fernández.
El comunicado fue publicado por el canciller Pablo Quirno y reuiteado por el presidente Javier Milei. Destacó que “la República Argentina ha declarado persona non grata al Sr. Mohsen Soltani Tehrani, Consejero y Encargado de Negocios ad interim de la República Islámica de Irán y debe abandonar el territorio nacional en un plazo de 48 horas”.

La decisión de la cartera que conduce Pablo Quirno llegó como respuesta a un comunicado que había difundido ayer el Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán, que contenía “acusaciones falsas, ofensivas e improcedentes contra la República Argentina y sus más altas autoridades”.
El conflicto con el régimen iraní, de por sí tenso, escaló aún más luego de que la Argentina declarara esta semana como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica. Se trata del poderoso cuerpo militar que responde directamente al líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, que hoy controla gran parte de los hilos del país.
El enojo de Irán tras la medida contra la Guardia Revolucionaria Islámica
“Esta medida no solo perjudica seriamente las relaciones bilaterales entre Argentina e Irán, sino que también establece un precedente peligroso en las relaciones internacionales y genera responsabilidad internacional para el gobierno argentino”, sentenció el régimen islámico en un comunicado difundido a través de su embajada en Uruguay.
Allí, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní condenó la “acción ilegal” e “inapropiada” del Gobierno libertario, “que parece haberse tomado bajo la influencia del régimen ocupante y genocida sionista y de Estados Unidos.
En ese sentido, el régimen sostuvo que la declaración argentina es un “error estratégico y un insulto injustificable al pueblo iraní“, y advirtió que el presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno “se convirtieron en cómplices de los crímenes cometidos y quedaron del lado equivocado de la historia” al alinearse con Estados Unidos e Israel en el conflicto en Medio Oriente.
Como respuesta, la Cancillería que comanda Quirno aseguró que “dichas manifestaciones constituyen una inaceptable injerencia en los asuntos internos del país y una tergiversación deliberada de decisiones adoptadas conforme al derecho internacional y al ordenamiento juridico nacional”.
La firme respuesta del Gobierno
Para el Gobierno, ese agraviante se suma a la “persistente negativa” de Irán de cooperar con la Justicia argentina en la investigación del atentado contra la AMIA, junto con su “reiterado incumplimiento” de las órdenes internacionales de detención y extradición de los responsables.
Además, el comunicado argentino destacó como “particularmente grave” la designación en cargos de alta responsabilidad del Cuerpo de Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de personas requeridas por la Justicia argentina.
