JudicialesLo ÚltimoLocales

En plena auditoría por desfalco, Fürth Automotores promete a sus clientes respetar sus derechos

Doce días después de formalizada la denuncia con la firma del gerente general, Gerardo Caro, la empresa recurrió a una comunicación oficial, para informar de que la presunta “estafa” millonaria, en modo alguno “afectará los derechos y contratos” a su cartera de clientes.

En su extensa misiva, Fürth Automotores “comunica a sus clientes, proveedores y a la comunidad en general que la empresa ha detectado una serie de irregularidades internas que habrían derivado en un perjuicio económico para la sociedad”.

La firma abogó por una investigación “con la plena colaboración de la empresa, a fin de determinar las responsabilidades que pudieran corresponder”, subrayaron las autoridades.

Acto seguido, Fürth Automotores garantizó: “… Ninguna de las personas que hayan adquirido vehículos o contratado servicios con Fürth verán afectados sus derechos como consecuencia de esta situación. La empresa cuenta con la solvencia económica y financiera necesaria para garantizar el normal cumplimiento de todas sus obligaciones comerciales”.

La investigación

Mientras tanto, esta semana, el proceso prevé “la ampliación de la denuncia, nuevas imputaciones” y posibles procedimientos, de acuerdo con lo adelantado por el fiscal Diego Cortés, en la audiencia en que la jueza de Control y Garantías, Carolina Salas, desestimó un pedido de eximición de prisión para Matías Llado, jefe de Ventas de la concesionaria y sobrino de la familia socia accionista.

Siempre con base en el proceso y sus efectos, trascendió que opera una auditoría interna en la empresa, cuyas oficinas operan en calle Libertad al 700, con un destacado profesional de Buenos Aiires, experto en la materia.

Vale destacar que la presentación de Caro alertó sobre un “estrés financiero”, bajas ventas, pero incongruencias matemáticas: en los libros figuraban 700 unidades para la venta, pero en stock las cifras eran altamente inferiores.

No es todo. Al declarar ante la Fiscalía, varios clientes habrían revelado que eran comunes “pagos sin los correspondientes recibos”, por parte de Llado; transferencias a las cuentas privadas de Llado; dos pagos, de $ 40 millones y $ 21 millones por parte de dos gitanos: uno de ellos no habría sido incorporado a la empresa.

En el abanico de claroscuros financieros en investigación, también se destacarían unidades en la calle sin patentes; otras con “dos propietarios”, se supo en la audiencia, y disminución de certificaciones proveniente de la fábrica en la provincia de Buenos Aires.

Ante ese panorama, los directivos enviaron mensajes pacificadores, tras dos reuniones con agencieros preocupados por sus inversiones.