Afirman que el empresario Marcelo Porcel producía y distribuía contenido sexual infantil
El abogado de los menores denunciantes aseguró que está a punto de probar el nuevo delito. Las pruebas que enumeró
La causa que investiga al empresario Marcelo Porcel por abuso sexual de menores continúa sumando detalles estremecedores. Este martes, el abogado de las víctimas, Pablo Hawlena Gianotti, reveló que, entre las pruebas recolectadas, hay imágenes de los alumnos del colegio Palermo Chico desnudos que habrían sido tomadas por una cámara oculta ubicada en el baño del acusado.
La información fue dada a conocer en declaraciones a TN, donde el letrado afirmó que, además de los abusos, está a punto de probar “la producción, tenencia y distribución de contenido sexual de menores”.
“Tenemos pericial informática demostrativa, fehaciente, indubitable, de la existencia de grabaciones realizadas en el interior del baño que ocupaban los chicos cuando iban al domicilio de Porcell y de su esposa, donde eran filmados”, dijo Hawlena Gianotti.
En este sentido, el abogado detalló que al menos dos imágenes corresponden a un menor totalmente desnudo, captadas mientras se duchaba mediante el lente oculto instalado en la vivienda. Este material, según remarcó, fue hallado en el teléfono celular de Porcel, el cual fue secuestrado por la Justicia.
“Esto implica producción y tenencia de imágenes de contenido sexual de menores. Estamos a un punto de probar la distribución, lo cual modificaría la calificación sobre este sujeto o debería modificarla”, afirmó el letrado al respecto.
La causa judicial, que tramita en la Justicia nacional, investiga los presuntos abusos cometidos por Marcelo Porcel contra compañeros de colegio de su hijo, todos alumnos de Palermo Chico. El expediente reúne declaraciones de varias de las víctimas en Cámara Gesell, y según el abogado, existen al menos cuatro menores más dispuestos a declarar, aunque todavía no se ha avanzado en este sentido.
“También tenemos más de dieciocho mayores declarantes en condición de testigos. Y como mínimo, tenemos cuatro menores más que quieren declarar, pero no podemos responderles porque todavía el juzgado no avanzó con las indagatorias ni con la detención de Porcel”, dijo el Hawlena Gianotti.
Respecto de los hijos del empresario acusado, que son tres varones y una nena, el letrado dijo que se encuentran ante una situación de riesgo inminente. En especial por el mayor, que habría estado presente en todos los hechos. “Fue cacheteado, abofeteado e insultado en presencia de los otros durante las ingestas alcohólicas, simplemente por vomitar y no sostenerse en pie. Lo insultaba. Y también, lamentablemente, estaba en los mismos ambientes físicos donde se realizaban ese tipo de masajes”, contó.
En este sentido, cuestionó al juez Carlos Bruniard, a cargo del caso, por no ordenar la detención de Porcel tras tantas declaraciones de víctimas en Cámara Gesell. “Es imposible entender la lógica jurídica del magistrado, a quien conozco y respeto, pero no comparto su criterio. No otorgó la imputación en indagatoria ni las dos detenciones, invocando que todavía había otros menores que debían declarar”.
Pablo Hawlena Gianotti también expuso que las pruebas informáticas obtenidas podrían modificar la carátula de la causa y agravar la situación judicial del empresario. “Debería estar preso desde un primer momento, porque si esto hubiese sucedido en la provincia de Buenos Aires, con un solo chico, con una sola denuncia, con una Cámara Gesell, ya está”, sostuvo el abogado en diálogo con TN.
La causa
Porcel fue denunciado en julio de 2024 por llevar a los adolescentes a su domicilio de la calle Godoy Cruz y a su oficina de Avenida del Libertador, del barrio porteño de Retiro, en donde organizaba “reuniones y fiestas”.
Lo cierto es que en esos encuentros, siempre según los testimonios de los chicos, el adulto les proveía alcohol, organizaba juegos, apuestas online y desafíos en los que les daba dinero como recompensa, en efectivo o por transferencia a sus billeteras electrónicas.
El caso es investigado por el fiscal Pablo Turano, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°1, y el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50 de Carlos Bruniard. Desde el inicio del expediente ya suma 10 víctimas, pero nueve familias querellantes porque dos chicos son hermanos. Todos están agrupados bajo el patrocinio de Pablo Hawlena Gianotti. Mientras que a Porcel lo asiste el abogado Roberto Rallin.
“Todos los chicos tuvieron el mismo relato genérico. Hablaron del dinero y del alcohol y de los masajes en las piernas, en donde hubo un rozamiento de un testículo”, dijo una fuente del caso a Infobae.
Del relato de todos los menores en Cámara Gesell surgieron más elementos, ya que el darles alcohol o dinero no se constituye como un delito en sí. Pero el tema de los masajes y los rozamientos dio lugar para la acusación por abuso.
“Uno de los chicos contó que estaban en uno de los dormitorios del departamento principal de Porcel, prestos para irse a dormir y en calzoncillos, cuando entró el padre de su amigo, apagó la luz y comenzó a hacerle masajes a otro chico. Cuando se fue, el chico que había sido masajeado le dijo al hijo del empresario: ‘Che, tu viejo me tocó’”, concluyó una fuente del caso ante Infobae.
El fiscal Turano investiga a Porcel por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por la multiplicidad de víctimas, corrupción de menores agravada y producción de representaciones de un menor de (18) años de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales. Aún no fue indagado.
