Más de 700.000 alumnos no tendrán el mínimo de horas de clase requerido en 2026
La normativa del Consejo Federal de Educación establece un mínimo de 760 horas de clase para todos los alumnos de primaria, sin embargo 7 jurisdicciones planifican menos horas en 2026 para una proporción de sus alumnos. En Argentina no hay información pública sobre los días y horas efectivos de clase, aunque estudios y denuncias muestran una brecha significativa entre la planificación de los calendarios y el tiempo escolar efectivo.
En 2026, siete provincias no garantizan el mínimo de 760 horas de clase para una proporción de los estudiantes de las escuelas primarias. Se trata de Santa Cruz, La Rioja, Río Negro, Tucumán, San Juan, Buenos Aires y Chubut. En consecuencia, 718.712 alumnos no tendrán el mínimo de horas de clase requerido. Además, solo tres jurisdicciones –Santiago del Estero, San Luis y Mendoza– planificaron un calendario escolar que garantiza la meta de 190 días de clase establecida por el Consejo Federal de Educación (CFE).
Los datos surgen del informe “Calendarios escolares 2026: horas de clases y planificación provincial del año escolar”, de Argentinos por la Educación, elaborado por Gustavo Zorzoli (educador y exrector del Colegio Nacional de Buenos Aires), María Sol Alzú y Tomás Besada (Argentinos por la Educación).
El documento releva los días y horas de clase programados oficialmente por los ministerios provinciales y no su cumplimiento efectivo, que puede verse afectado por paros, problemas de infraestructura, ausencias docentes, problemas climáticos u otros factores. El informe subraya que en Argentina no existen datos oficiales sobre la cantidad de días y horas efectivos de clase, pero sí hay estudios y denuncias que muestran una brecha significativa entre la planificación de los calendarios y el tiempo escolar efectivo.
Las cifras del informe surgen de contabilizar la cantidad de días y horas de clase previstos de acuerdo con el inicio y finalización del ciclo lectivo en cada provincia. De ese total se restaron los feriados nacionales y provinciales, el receso invernal y, en un segundo escenario, se descontaron también las jornadas institucionales previstas en días lectivos (que implican la suspensión de clases).
Según este cálculo, 17 jurisdicciones cumplirán en 2026 con el mínimo de horas de clase, mientras que hay 7 provincias donde una proporción significativa de los estudiantes no alcanzarán las 760 horas mínimas fijadas por el CFE para primaria. En Santa Cruz (91%), La Rioja (87%) y Tucumán (72%), más del 70% de los alumnos queda por debajo del piso. Las otras cuatro provincias que no alcanzan la meta son San Juan (51%), Río Negro (49%), Buenos Aires (25%) y Chubut (20%). El cálculo contempla la cantidad de días de clase, ? la duración diaria de la jornada simple en cada provincia (que puede variar entre 4 y 5 horas) y la proporción de alumnos que asisten a jornada simple según el Relevamiento Anual 2024 (último dato disponible) y consultas a las jurisdicciones.
La normativa del Consejo Federal de Educación establece un piso de 190 días de clase, por encima de la Ley 25.864 de 2003, que fijó un mínimo de 180 días. Además, el CFE definió en la Resolución N° 484/2024 que un día “efectivo” de clase en el nivel primario debe tener un mínimo de 4 horas reloj de actividad pedagógica, y estableció que los calendarios escolares debían garantizar 760 horas reloj anuales. Además, no hay información pública sobre la hora de inicio y finalización de las escuelas.
Según los calendarios escolares provinciales, solo tres jurisdicciones alcanzarán la meta de 190 días de clase en 2026: son Santiago del Estero (192 días), San Luis (191) y Mendoza (190). Hay 14 provincias que no alcanzarán los 190 días de clase, pero sí las 760 horas anuales, porque ofrecen una jornada escolar de más de 4 horas.
Hay 23 jurisdicciones que cumplen con el mínimo de 180 días de clase establecido por la Ley N° 25.864 (2003). Por su parte, Catamarca tiene planificados 178 días de clase.
El promedio nacional de días de clase planificados creció de manera sostenida después de la pandemia, al pasar de 178 días en 2020 a un pico de 187 días en 2024. Sin embargo, en 2025 y 2026 ese promedio retrocede a 185 días. ? El número de provincias que cumplen los 190 días aumentó desde cero en 2020 hasta ocho en 2025, pero vuelve a caer a tres para 2026. De los últimos 7 años, solo en 2024 las 24 jurisdicciones diseñaron calendarios ajustados al mínimo legal de 180 días de clase. En 2025, la cifra descendió a 21 y en 2026 son 23.
“Por séptimo año consecutivo analizamos los calendarios escolares del nivel primario y la serie nos muestra que, si bien hemos mejorado en el cumplimiento de la meta de 180 días de clase, la inmensa mayoría de los responsables del área educativa no cumplen con el acuerdo federal que vienen votando por unanimidad sobre la necesidad de alcanzar un piso de 190 días de clase. Es más, este umbral ha sido alcanzado en 2026 solo por el 12% de las jurisdicciones. Es que en Argentina no cumplir con los acuerdos educativos, como en tantos otros temas trascendentales, no tiene consecuencias para los funcionarios de turno. Ni siquiera el contralor nacional se ocupa de su acatamiento, en especial cuando se sabe que los calendarios firmados y publicados distan en mucho de su concreción durante el año”, afirma Gustavo Zorzoli, coautor del informe.
“El calendario escolar no es un simple trámite administrativo; es la columna vertebral que organiza el tiempo de enseñanza. En este marco, existe una preocupación legítima sobre la distancia entre los días planificados y los efectivamente dictados. Factores como conflictos laborales, problemas de infraestructura, factores climáticos y el ausentismo docente o de los mismos estudiantes erosionan significativamente el tiempo pedagógico real. Sin un sistema de monitoreo nominal que registre lo que sucede día a día, corremos el riesgo de que los 190 días establecidos por el Consejo Federal de Educación sean solo una meta teórica. Eso deja a los alumnos librados a una continuidad pedagógica frágil que afecta directamente la calidad de sus aprendizajes”, sostiene Flavio Buccino, especialista en gestión educativa.
“El sistema educativo tiene dos obligaciones centrales: garantizar el acceso a la educación obligatoria y sostener trayectorias de sus estudiantes, de modo que puedan transitar y finalizar la educación obligatoria apropiándose de aprendizajes significativos para la vida adulta. En las últimas décadas avanzamos en materia de cobertura, pero no logramos superar serias dificultades en materia de egreso efectivo y en la calidad de los aprendizajes. Cumplir efectivamente con los 180 días de clase y avanzar en la jornada extendida en primaria es un paso imprescindible, pero no suficiente: se necesitan políticas que aseguren escuelas abiertas y en condiciones dignas, docentes bien formados y reconocidos, y familias y estudiantes comprometidos con su escuela”, analiza Teo Saralegui, coordinador de Investigación e Incidencia Pública de Asociación Conciencia.
El informe subraya que Argentina aún no cuenta con un sistema de información nominal que permita hacer un seguimiento de la cantidad de días y horas de clase efectivos que tienen los alumnos. Además, no existe información pública sobre presentismo de estudiantes, docentes, paros o cierres por problemas climáticos o edilicios. En ese sentido, el estudio resalta que “la brecha entre lo planificado y lo efectivamente enseñado podría ser significativa”.
