Educación

Día de la Educación Técnica: creció la matrícula, pero la participación de mujeres es aún una deuda pendiente

La matrícula de las escuelas técnicas creció 20,0% en diez años: pasó de 591.918 en 2011 a 710.081 en 2020 en todo el país. El crecimiento de la matrícula de las escuelas técnicas (20,0%) fue mayor al de la secundaria común (11,4%) entre 2011 y 2020.

Desde 1959, cada 15 de noviembre se celebra el Día Nacional de la Educación Técnica, declarado por el Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET). 

En este contexto, el informe “Secundaria técnica: crece la matrícula con participación femenina estable”, del Observatorio de Argentinos por la Educación, con autoría de Guillermina Laguzzi (OEI), Martín Nistal y Víctor Volman (Observatorio de Argentinos por la Educación), analiza la evolución de la oferta y la matrícula de las escuelas técnicas a nivel nacional y provincial, así como la proporción de estudiantes mujeres, a partir de los datos del Relevamiento Anual realizado por el Ministerio de Educación de la Nación.

Según el relevamiento, la matrícula de las escuelas técnicas creció 20,0% en diez años: pasó de 591.918 en 2011 a 710.081 en 2020 en todo el país. En el mismo período también aumentó la oferta educativa en esta modalidad: la cantidad de escuelas técnicas aumentó 15,2% (de 1.454 a 1.675 instituciones), mientras que la cantidad de secciones (aulas) creció 25,0% (pasó de 24.101 a 30.134).

El crecimiento de la matrícula de las escuelas técnicas (20,0%) fue mayor al de la secundaria común (11,4%) entre 2011 y 2020, pero se dio de manera dispar a nivel nacional. Las provincias donde más creció la proporción de estudiantes que eligen esta modalidad en secundaria son Santa Cruz (13,8 puntos porcentuales), La Rioja (8,2 pp) y Tierra del Fuego (6,5 pp). En el otro extremo hay jurisdicciones que bajaron la proporción de estudiantes en escuelas técnicas. Las tres jurisdicciones con mayor disminución en esta proporción fueron CABA (-5,4 pp), San Luis (-1,9 pp) y Santiago del Estero (-0,5 pp).

Además, entre 2011 y 2020, la oferta de escuelas técnicas (medida en cantidad de secciones, es decir, aulas) creció en todas las jurisdicciones menos en CABA. Las provincias con mayor crecimiento fueron Santa Cruz (114,9%), La Rioja (79,2%), Tierra del Fuego (75,6%).

Guillermina Laguzzi, coautora del informe, destaca que “si bien todo el sistema educativo forma, (o debiera formar) para el mundo del trabajo, la secundaria técnica tiene una particularidad y es la articulación entre una formación general integral y una formación técnica que dialoga con las necesidades y transformaciones socioproductivas. La articulación de teoría y práctica, así como la formación en ambientes de trabajo, representan un plus respecto de la secundaria común, muy valorado por estudiantes, familias y mercado laboral”.

Por otro lado, el porcentaje de mujeres sobre el total de la matrícula de las escuelas técnicas aumentó de 33,1% a 34,2% entre 2011 y 2020. Las cifras muestran que la paridad de género aún está lejos (en el total de las escuelas secundarias, las mujeres representan el 50,1% de la matrícula).

Las provincias con mayor proporción de mujeres en las escuelas técnicas son San Luis (42,4%), La Rioja (42,3%) y Santiago del Estero (41,9%). Por el contrario, las de menor proporción son Buenos Aires (29,4%), La Pampa (29,5%) y CABA (29,7%). ? Entre 2011 y 2020, el mayor crecimiento de la matrícula femenina se dio en Río Negro (+5,9 p.p) seguido de Santa Cruz (5,7 pp) y Neuquén (4,5 pp). Contrariamente, San Luis muestra el mayor retroceso con 5,6 pp seguido por La Pampa (5,0 pp) y Catamarca (4,2 pp).

Ludovico Grillo, Director de la Escuela Técnica Roberto Rocca de Campana, explica que “el contexto actual aleja al adolescente de la escuela secundaria clásica de clases expositivas y conocimientos teóricos. La educación técnica da al estudiante experiencias prácticas y concretas, especialmente en los talleres”. “Las prácticas profesionalizantes, que se han implementado en muchas partes del país, son también un proyecto atrayente, a la vez que mejoran la salida laboral. Además, las mujeres, tradicionalmente alejadas de la educación técnica, están encontrando que no existe ningún impedimento para que puedan participar de esta modalidad. Son tres tendencias que hacen muy lógico que la educación técnica vaya atrayendo cada vez más estudiantes”, asegura Grillo. 

Además, los autores señalan que la escuela técnica se distingue del resto de las modalidades de secundaria porque: “Se trata de una propuesta tradicionalmente asociada con una alta calidad educativa (mejor formación en áreas como Matemática y mayor peso curricular de saberes científico tecnológicos)”. También resaltan la jornada extendida y el valor del título en un mercado laboral complejo: “Los datos del seguimiento de egresados de escuelas técnicas dan cuenta del valor diferencial que tiene el título de técnico secundario comparado con el de la secundaria común”.

Respecto a la modalidad de gestión, el documento registra que el 88,5% de las escuelas técnicas son de gestión estatal y el 11,5% son de gestión privada. Los estudiantes de escuelas técnicas representan el 18% del total de la matrícula de secundaria en el país, pero superan el 25% en provincias como Neuquén (32,8%), Córdoba (28,2%) y Mendoza (26,4%). La orientación más elegida es Industrial (60,4%), seguida de Agropecuaria (30,8%) y de Servicios (8,8%).

Gustavo Gándara, Director Ejecutivo de UOCRA, expresa que “consolidar y ampliar las tendencias positivas en materia de formación media técnica, puede estar asociado a su integración con otros dispositivos que enriquezcan la oferta, le den integralidad a la misma, como por ejemplo su complementación con la formación profesional, la terminalidad educativa, la orientación laboral y la certificación de competencias. De esta manera, la oferta puede diversificarse y enriquecerse en contenidos y formatos”. “Enriquecer la oferta de formación técnica, estará vinculada con la participación y colaboración de los actores del mundo del trabajo y del mundo productivo en su diseño, planificación, ejecución y seguimiento”, explica Gándara.