Una joven denunció a su ex, un médico psiquiatra, a quien acusó de empastillarla y abusarla
La mujer declaró este miércoles. Y fueron remitidas copias al Juzgado de Género y Fiscalía de turno. Fin del vínculo y exclusión del hogar.
Una joven denunció a su ex pareja, un médico psiquiatra, por graves cargos y el caso ya está en esferas judiciales. Lo acusa de, cuando eran pareja, haberle suministrado pastillas y sometido a sexo no convencional (en reiteradas ocasiones) y, además, reveló que en un celular del profesional descubrió contenido pornográfico, capturas de fotos de pacientes menores y de colegas, en especial de sus senos.
Todo esto forma parte de lo expresado este miércoles por la mujer de 36 años, ante el equipo de abogados de la Oficina de Protección a las Víctimas de Violencia Familiar y de la Mujer. Urgente, fueron remitidas copias al Juzgado de Género y a la fiscal de turno, Lucía González Farías, por considerar su presente “de riesgo altísimo” y precisar “acompañamiento psicológico”.
La historia de la pareja comenzó en Tucumán, diez años atrás. Pero enseguida vinieron a Santiago del Estero y fijaron residencia en el Bº Almirante Brown. Con muchos conflictos, la relación terminó en mayo pasado. La mujer formalizó una denuncia y el psiquiatra fue excluido de la vivienda por la jueza de Género, Norma Morán. TurismoSantiago
Asistida por la abogada, Carolina Ordóñez, ahora la mujer concurrió a la Oficina de Violencia y formalizó una denuncia y develó haber sufrido ” violencia por parte de su ex pareja”… “Terminamos en mayo pasado, luego de situaciones de violencia, con medidas de protección vigentes”, quedando ella en el domicilio alquilado, y el denunciado en casa de una tía.
Detalló que en 2023, él tuvo un problema de salud sexual y la culpó a ella. “Me hice estudios y no tenía nada, después él ya no quería hablar del tema, me decía que yo tenía algo hormonal, después de ese entonces descubrí que siempre me fue infiel…”.
“…Siempre noté que me manipulaba, me trataba de loca, boluda, que no iba a encontrar otro hombre mejor que él. Que yo era muy sensible, que cualquiera me iba a destruir, que él me cuidaba, siempre se ponía en un lugar superior…” “Cada vez que peleábamos por sus infidelidades volvía con su discurso y yo creía”.
“…Me sabía decir cada vez que yo le reclamaba sus infidelidades que yo tenía problemas psicológicos, porque mi papá habría engañado a mi mamá…”, subrayó la damnificada, quien afirmó que él le pedía tener “otro tipo de relaciones sexuales” a las que ella se negó..
Profundizó: “La última vez sí sentí que me tomó a la fuerza fue en mayo. Más o menos para la fecha del Día del Trabajador”. Dijo que ese día tuvieron una pelea y que ella salió a correr para calmarse.
“… Cuando volví, él seguía como si nada. Le dije que me sentía mal. Me dijo que tomara una pastilla azul para relajarme. Creo que era Diazepam. Me dormí en otra habitación. Al despertar me di cuenta que él me estaba tocando mis partes intimas. Le reclamé y se molestó. Llegué a pensar que estaba confundida por la medicación. Ese mismo día lo volvió a hacer en la noche. Me dio otra vez la pastilla para que me tranquilice y lo dejé dormir a él. Era un Clonazepam y otra más. Ahí aprovechó de nuevo. Me dormí y me tocó nuevamente. No sé qué más pasó. Estoy tan confundida y me siento culpable por aceptar tomar la pastilla, pero siempre me manipula…”, expresó la víctima.
“Había capturas de fotos de pacientes, menores y de colegas, fotos de sus senos”
En su extensa presentación en contra del aludido psiquiatra, la mujer señaló también que días atrás “… acomodando cosas, encontré un celular en donde había mensajes con infidelidades, y mucho contenido de pornografía. Había capturas de fotos de pacientes, creo que menores de edad, y de colegas, fotos de sus senos…”, precisó.
Al perfilar al psiquiatra, ahondó que mientras estuvieron conviviendo siempre la persuadió, manipuló, de que sin él, ella no existe. En cuanto a su privacidad, agregó: “También tiene videos íntimos míos consentidos, con eso nunca me extorsionó, hasta ahora…”, aclaró.
La mujer indicó que no tiene amigos y que se niega a regresar a Tucumán, pero que la vida no es fácil. Mientras, busca un alquiler y en lo más inmediato, casi seguro reciba alojamiento en una allegada.
Consultada si se encuentra realizando algún tratamiento o acompañamiento psicológico/psiquiátrico, manifestó: “No sé cómo me siento. Estoy confundida. Después de la primera denuncia, pensé que iba a estar protegida, y ahora tengo miedo. Su tía tiene poder, contactos, me siento desprotegida. Es injusto todo lo que me están haciendo. El primer mes bajé de peso. Sigo sin alimentarme bien, no puedo tragar, solo como cuando estoy acompañada, no tengo hambre, no duermo bien…”.
Finalmente, instó a la Justicia a que no cesen las medidas de protección dictadas en mayo pasado. “Que no se acerque, no me moleste. También quiero hacer la denuncia penal por la violencia sexual. Es primera vez que me animo a contar esto…”, enfatizó.
