Lo ÚltimoNacionalesPolítica

PRO busca retomar poder territorial y reperfila 2027: la necesidad de sostenerse sin quedar preso de LLA

El PRO inició en los últimos días un claro proceso de introspección estratégico en la provincia de Buenos Aires. Con la firme intención de sostener su poder, el partido amarillo pretende darle el máximo valor a los territorios para consolidar una estructura desde donde salir a hacer valer su peso ya sea en la construcción de un candidato propio en la provincia de Buenos Aires o en un intento de hacerse valer para ganar espacio hacia adentro de un posible armado junto a La Libertad Avanza.

La dirigencia del PRO entiende que, a diferencia de los libertarios, tienen para aportar el valor de la gestión. Y quieren desde allí hacer valer su lugar. Es por esto que los intendentes buscan volver a darle entidad al sello del partido luego de atravesar una etapa electoral en la que los amarillos quedaron tapados detrás de la avanzada libertaria.

En el PRO saben que para asegurar la supervivencia es vital ganar los municipios que ya tienen a su favor y salir a disputar nuevos a través de candidatos propios. Tras el sacudón que significó el ascenso vertiginoso de La Libertad Avanza y la posterior reconfiguración del mapa político, el partido fundado por Mauricio Macri busca ahora marcar una distancia prudencial que le permita colaborar con el gobierno de Javier Milei sin terminar absorbido por su estructura. 

La consigna es clara: recuperar la identidad propia y fortalecer la gestión local como el activo más valioso que el partido puede ofrecer a un electorado que, si bien apoya el cambio, aún valora la experiencia de gobierno acumulada durante los últimos años.

Fuentes

La táctica principal radica en la necesidad del retorno a las fuentes y tiene a Macri como su principal arquitecto político y emocional. El expresidente reapareció públicamente semanas atrás para dejar en claro que el partido todavía tiene su peso. “Somos el próximo paso, el que consolida lo que se logró”, sostuvo. Y dejó en claro que no existe la posibilidad de sostener una idea a través del unipersonalismo del presidente Javier Milei. “Las reformas que perduran son las que no dependen de una sola persona, sino de muchas y requiere infraestructura y un Estado que funcione”, añadió.

Macri entiende que para negociar con Milei necesita una posición de fuerza y no de sumisión. Y para esto, el partido debe demostrar que sigue siendo el dueño de una estructura territorial envidiable y de cuadros técnicos que La Libertad Avanza todavía no logra consolidar de manera homogénea. De ahí la intención de jugar un rol de garante de la unidad, pero evitando las fugas hacia LLA y con una bajada de línea que resalte la eficiencia administrativa y el método de trabajo frente al voluntarismo ideológico. 

Para Macri, el PRO es el “cambio con gestión”, y esa es la bandera que quiere plantar en cada municipio bonaerense. De ahí la importancia del presidente del PRO a nivel provincial, el diputado nacional Cristian Ritondo, quien aparece como el brazo ejecutor y el articulador político de esta reconstrucción. 

Ritondo sabe que debe amalgamar a los intendentes propios y seducir a aquellos sectores que hoy se sienten huérfanos de liderazgo ante el avance del oficialismo nacional y la resistencia del kirchnerismo provincial. Su rol, pese a que juega en la liga nacional, es más que nada territorial. Lograr articular en favor de recuperar un sello con peso propio.

Sucede que, más allá de que Ritondo aseguró que no hay alternativa que no ir juntos en provincia de Buenos Aires”en referencia a LLA, la intención del PRO es no quedar pegado a un posible desgaste de la imagen del Presidente y todo lo que significa el armado libertario.

Sin embargo, los intendentes PRO fueron aún más contundentes. “Conformar la Alianza La Libertad Avanza fue una decisión por el Pro a nivel provincial que respetamos todos los municipios para las últimas elecciones. Esto no significa que los dos partidos estemos unidos. Yo no soy de La Libertad Avanza; sigo integrando el PRO, como siempre”, manifestó Fernando Bouvier, a cargo de Arrecifes.

No es el único. En diálogo con este medio un dirigente amarillo dejó en claro que “no tengo nada que ver con Pareja ni su gente. Siempre que pueden intentan hacer daño a nivel local y no creo que sean lo que necesita el PRO”, aseguró en diálogo con este medio.

La visita de la jefa comunal de 9 de Julio, María José Gentile, a La Plata para participar de la reunión entre el gobernador Axel Kicillof y los intendentes también mostró una sangría interna. Se trató de una jornada a la que no asistió ningún otro jefe comunal amarillo.

Sin embargo, en la Legislatura bonaerense la alianza se mantiene firme. Eso sí, con con una agenda propia que le permite al PRO quedar a la expectativa de un votante que busque una alternativa que combine el deseo de cambio profundo con la previsibilidad, el orden y la institucionalidad que intenta transmitir el partido.