INTI en alerta por un recorte masivo que supera los 700 despidos y abre una fuerte interna
Autoridades del organismo confirmaron que desde el Gobierno exigen una reestructuración profunda y la salida de cientos de empleados. Gremios denuncian que el número de bajas podría ser mucho mayor y convocan a una conferencia de prensa para visibilizar el conflicto.
La situación en el INTI escaló en las últimas horas tras una reunión clave del Consejo Directivo con funcionarios del organismo, donde se confirmó un escenario de ajuste que encendió todas las alarmas internas. El propio titular del instituto, Miguel Ángel Romero, admitió ante la conducción que desde el Ejecutivo nacional impulsan una reconfiguración profunda junto con un fuerte recorte de personal.
Durante ese encuentro, el funcionario expuso que el pedido no se limita a un número acotado de cesantías. “La cantidad de bajas que se pide desde el Ministerio de Sturzenegger es muy superior a los 700 despidos que se están comentando”, sostuvo, dejando en claro que la cifra que circula podría quedarse corta frente a las exigencias oficiales.
Según lo planteado en la reunión, ese número incluso podría representar apenas una parte del total que se busca ejecutar. La presión para avanzar con el rediseño del organismo incluye no solo la reducción de personal, sino también una modificación estructural que impactaría en el funcionamiento del ente.
En paralelo, comenzó a bajar la información hacia adentro del instituto. Directores de los centros del INTI ya están comunicando a los empleados que se viene la reestructuración y que habrá despidos. En principio se habla de unas 700 desvinculaciones, aunque advierten que la cifra podría escalar y llegar hasta 1500.
En ese contexto, Romero marcó límites respecto de su rol en el proceso. “Si esos despidos se concretan no serán bajo mi gestión”, advirtió, y aclaró que ni él ni su equipo están dispuestos a firmar las desvinculaciones. La declaración dejó en evidencia una tensión interna frente a las directivas que llegan desde el área que conduce Federico Sturzenegger.
El titular del instituto también cuestionó el rumbo de las decisiones. “El acuerdo no era este, sí bajar servicios pero no despedir”, afirmó, en referencia a las conversaciones previas sobre posibles ajustes en el organismo. Esa frase reflejó un quiebre entre lo inicialmente planteado y el escenario actual.
Mientras tanto, trabajadores y gremios reaccionaron de inmediato. Desde el sector señalaron que la situación los llevó a redoblar medidas y convocaron a una acción concreta para visibilizar el conflicto. La cita será el martes 21 de abril a las 10 de la mañana en la puerta del organismo, donde realizarán una conferencia de prensa.
Además, desde el INTI apuntaron directamente contra la conducción del organismo y detallaron a quiénes consideran responsables de la situación: Miguel Romero (presidente), Ezequiel Capelli (vicepresidente), Juan Pablo Intelisano (vocal), Daniel Loiacono (director operativo), Fernando Durand (director de comercialización), Matías Bernocco (gerente operativo de servicios industriales) y Gastón Gavarini (subgerente de inversiones y costo).
Según indicaron, a todos ellos se les otorgó asueto para el día siguiente con el objetivo de evitar posibles conflictos durante la conferencia de prensa, que anticipan como un escenario tenso. En ese marco, también confirmaron que Gastón Gavarini presentó su renuncia en la jornada de hoy.
En la convocatoria, apuntaron directamente contra la Casa Rosada. Responsabilizaron al Gobierno nacional por el cuadro que atraviesa el instituto y advirtieron sobre las consecuencias que podría tener tanto dentro del organismo como en su impacto hacia afuera.
El conflicto abre un nuevo frente en medio del proceso de reformas impulsado por la administración libertaria, con foco en la reducción del Estado y la reorganización de distintas áreas técnicas. En este caso, el ajuste en el INTI suma un capítulo de tensión que combina internas en la conducción y resistencia sindical frente a un recorte que, según denuncian, podría ser mucho más profundo de lo anunciado.
